Capítulo I

Los animales de la selva despertaron el temor de Cristóbal desde muy niño. La oscuridad y la soledad del campo andino y tropical, influían. Él es de Cusco y llegó a Puerto Maldonado, sin imaginar que aquí cambiaría su vida, precisamente en una salida de campo. Una serpiente transformó su miedo en amor.

Capítulo II

Cristóbal estudió Ecoturismo. Luego, el destino lo condujo al Centro de Educación, Ciencia y Conservación Tambopata –CECCOT de la Hacienda Herrara. Allí empezó a apoyar en la colocación de las cámaras trampa para los estudios de la fauna. En ese entonces su relación con los animales, era otra y sus habilidades también. El primer registro para la Hacienda, fue de un puma y así llegarían otras especies con valor para la ciencia y para la comunidad.

Capítulo III

La selva, hizo de Cristóbal un hombre de desafíos. Uno de sus deseos, es ver de cerca y en la noche a un puma. Encontrar al perro de monte, ya que sería un indicador de un lugar casi virgen y poco intervenido. Pero otro deseo también fuerte ronda su mente: hacer una película, donde los animales sean los protagonistas y hablen a los humanos. La sinopsis sería de confrontación y de reclamo, con una pregunta repetitiva: ¿por qué me matas, sino te hice nada?