Espejos del Chili (FOTOS)

Fotos: Sonia Ramos Baldárrago

Utilizadas en la tesis: Tratamiento Periodístico sobre la contaminación del rio Chili en los diarios El Pueblo, Correo y Arequipa al Día y, principal obstáculo del periodista, año 2006 UNSA

La lucha por la indiferencia

Reportaje: Sonia Ramos Baldárrago

Publicado en la tesis sustentada: 11 de setiembre de 2007 – UNSA- Facultad de Ciencias de la Comunicación

Título de tesis: Tratamiento Periodístico sobre las informaciones de la Contaminación del rio Chili en los diarios El Pueblo, Correo y Arequipa al Día y, principal obstáculo del Periodista

Pese a las evidencias nadie escucha su lamento. Las aguas del Chili enferman y necesita a alguien que lo cure lejos de financiamientos que finalmente se consiguieron.

Sonia Ramos Baldárrago

Aún nadie quiere acercársele. A lo largo de la Av. La marina sólo transitan perros vagabundos. En sus riveras, es posible ver desde el microbús uno que otro individuo merodeando y tirando piedras al río, como quien quisiera tirar sus lamentos. Es evidente, el reloj marca las diez de la mañana y el río Chili sigue sólo.

Los datos hablan. “Al año mueren 55 niños por cada mil, antes de cumplir un año de vida a causa de diarrea en las zonas más pobres”, refiere el director Regional de Epidemiología, Percy Miranda Paz. La diarrea es producida por la bacteria Escherichia Coli, presente en las heces (residuos fecales). Todo es cierto. Pero el Chili no habla, sino diría que el 90% de aguas residuales producida por una población que va en aumento, lo ahogan. Lo tornan turbio, haciendo que a la vez despida un fétido olor, forzándolo a la soledad. Entonces ¿quiénes son los causantes primeros del brote de enfermedades?

Clama emergencia
No basta saber que la cebolla, ajo, lechuga y otros productos de tallo corto no podrán venderse luego de la firma del Tratado de Libre Comercio. Verdad que para el Ing. Fernando Gómez, representante de la Sociedad Agrícola de Arequipa (SADA), por estrategia no debe difundirse. “Las oportunidades se cerrarían”, como dijo en un foro.

No sólo la humanidad y el agro se ven afectados. También la fauna. En los registro del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) figura como especie en situación vulnerable, la Telmatobius arequipenses, un tipo de rana que habitaba en las riveras del Chili. Si llega a extinguirse, la consecuencia inmediata sería la propagación de mosquitos que también ocasionaría otro tipo de enfermedades.

Pero las razones expuestas al parecer no son suficientes para declarar al río Chili en emergencia. Jesús Gómez Urquizo, abogado y especialista ambiental, resaltó la Ley que regula la Declaratoria de emergencia ambiental-Ley 28804. “En caso de ocurrencia de algún daño ambiental súbito y significativo por causas naturales o tecnológicas, el CONAM en coordinación con INDECI y el MINSA pueden declarar la Emergencia Ambiental”, se señala en el Art. 46° de dicha ley. Entonces por qué no se declara en emergencia al Chili. “El argumento del CONAM está basada en los términos súbito y significativo. El mal del Chili no es súbito, en ese término se respalda el CONAM para no declarar la emergencia ambiental”.

La respuesta no se deja esperar. El director Ejecutivo de CONAM en Arequipa, Eduardo Talavera Ampuero, vuelve a argumentar lo mismo, agregando que sí están trabajando. “Se piensa que la solución es inmediata. Si se apresura la construcción de una planta de tratamiento, no faltarán las fallas técnicas y el problema se agravará, provocado doble problema. Por qué insistir en el protagonismo”, apuntó.

Cultura de pagos
La calidad de vida también tiene un precio. SEDAPAR no tiene un sol para el tratamiento de aguas servidas. “Creció la ciudad pero la empresa no”, señaló el Ing. Mario Luna, Jefe de Recolección de SEDAPAR. Son más de diecisiete años de atraso, cuyo costo final se traduce en la salud agravada de la sociedad. Haciendo unas sumas sencillas con el Ing. Luna, si desde 1 990 se hubiere aplicado el costo de s/.1.20 por m3 de agua, hoy se estaría pagando incluso más de s/.2.00. La SUNASS hará una regulación tarifaria que ya está en camino.

Es importante recordar como dijo Antonio Brack, conductor de Buena Tierra, “estamos acostumbrados a pagar por el agua potable, menos de lo que pagamos por una botella de cerveza”. ¿Quién se detuvo a pensar en esto?

Hace más de 20 años el Chili mata en silencio

Reportaje: Hace más de veinte años el Chili mata en silencio

Por: Sonia Ramos Baldárrago

Publicado en: Tesis sustentada el 11 de setimbre de 2007-UNSA (Arequipa – Perú)

Título de la tesis: Tratamiento Periodístico de las informaciones de la Contaminación del rio Chili en los diarios El Pueblo, Correo y Arequipa al Día y, principal obstáculo del periodista, año 2006.
Cuando los especialistas iniciaron periódicamente los análisis en el río Chili, no se imaginaron los resultados. Hoy se sabe que sus aguas cargadas con coliformes fecales (desechos orgánicos) enferman y en casos que ya son contados, ocasionan la muerte. Sí el Chili mata pero…¿por culpa de quién?

Sonia Ramos Baldárrago

Un fuerte dolor de estómago despertó a Pedrito Valdivia (10) a las tres de la madrugada. Presurosamente se dirigió a los servicios higiénicos. Pudo calmar su dolencia, pero como un incómodo despertador, nuevamente un extraño corrimiento en el estómago lo condujo al mismo lugar. “¡Caramba! y ahora ¿qué haz comido?”, le preguntaba extrañada su mamá.

Al completarse la luz del día Pedrito tenía que ir al colegio. Era miércoles y no podía faltar. La responsabilidad de cumplir con sus deberes escolares era primero. Sin embargo, el molestoso corrimiento en el estómago se prolongó. La desesperación de no encontrar servicios higiénicos oportunamente durante el trayecto, lo forzó finalmente a faltar.

Encontramos a Pedrito saliendo de la especialidad de pediatría del hospital Goyeneche, acompañado de su mamá. Aunque su caso no pasó a mayores, ahora él sabe la principal causa. “El doctor ha recomendado que tenga cuidado al pedir en los restaurantes ensalada de lechuga, tomate y cebolla, mi favorita, porque seguro no lavan bien las verduras”, cuenta detalladamente. Alimentos que son regados indiscutiblemente con aguas servidas del Chili.

El caso de Pedrito fue sólo una consulta verbal médica. En casa su mamá le preparó agua hervida con tres cucharaditas de azúcar, logrando aliviar a su hijo de la famosa diarrea. Sin embargo, la suerte no es la misma para otros infantes. Según el director regional de Epidemiología, Percy Miranda Paz, un niño de cuatro a cinco añitos, al año se enferma tres a cuatro veces de diarrea. El gasto por atención es de doce soles. Por lo que al año, un padre de familia de escasos recursos económicos, llega a gastar hasta cuarenta y ocho soles por las cuatro consultas, para evitar por ejemplo una diarrea aguda con resultados fatales. Y es que la Organización Mundial de Salud, lo advierte. Aproximadamente 2,2 millones de personas, la mayoría niños, mueren anualmente de diarrea.

Una realidad mundial, que no escapa a la local. El doctor Miranda, revela que en el 2 006 se presentaron por semana mil 800 casos de diarreas. El pico más alto en la historia de Arequipa. Hoy la cifra creció. Para el especialista entre las diversas causas, se indica principalmente a una: La contaminación fecal del río Chili.

El Chili está enfermo
¿Pero cómo puede explicarse una contaminación fecal? Desde 1 999, los especialistas de la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental (DIGESA), realizan periódicamente procesos de control microbiológico. Con pruebas contundentes mostradas, el Director de Saneamiento Básico, Elmer Cruz Torres, deja notar su preocupación. Desde el 2 000 al 2 005 y actualidad, el Ing. Elmer Cruz, señala que las zonas más críticas son: Puente Grau (con más de 10 mil unidades de coliformes totales por cada 100 ml (mililitros). de agua y más de 10 mil unidades de coliformes fecales por cada 100 ml.), Tingo (con más de 100 mil unidades de coliformes totales por cada 100 ml. y más de 100 mil unidades de coliformes fecales) y Uchumayo (más de 10 millones de unidades de coliformes totales por cada 100 ml. y más un millón de coliformes fecales por cada 100 ml.) dentro del tipo III.

Los coliformes fecales, son los desechos de los mamíferos de sangre caliente, entre ellos el hombre. Los totales son genéricamente todos los desechos orgánicos producidos por diversos agentes. La ley General de Aguas -17752 es clara. Para el tipo III, que le corresponde al río Chili, sólo se tolera en el caso de coliformes totales, 5 mil unidades por cada 100 mililitros y mil unidades de coliformes fecales por cada 100 ml. Ello se traduce en consecuencias riesgosas para la producción agrícola, fauna y principalmente para las personas”, acepta el Ing. Elmer Cruz.

Desde los setenta, las industrias textiles y de cuero que se ubicaban a lo largo de la Av. La Marina, iniciaron el envenenamiento del Chili. Por milagro, estudios recientes de la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental (DESA), indican que los niveles de: Cromo, plomo, cadmio, cobre y arsénico por ejemplo están por debajo de los límites tolerantes.

Los que enferman al Chili
Pero ¿quiénes contaminan con residuos fecales al Chili? La DESA detectó a más de cuarenta y cinco vertederos. Desde la Escuela de la Policía Nacional del Perú, Club Internacional, Club Alemán y otros que paradójicamente debieran dedicarse a la protección del ambiente. Siendo SEDAPAR, la empresa que más contamina. “La mayor descarga es por el emisor de Alata a cargo de SEDAPAR con un aforo de 800 litros/seg que ingresa al río sin tratamiento previo y que representa el 70% del total de las aguas servidas de la ciudad”, explica el especialista.

Y, entre los vertimientos industriales, la Molinera Valencia, Gloria S.A., curtiembres Arias y otros no escapan de responsabilidad.

El colapso
“Desde hace cuarenta años, SEDAPAR no ha podido aplicar una política de protección al medio ambiente y a la salud pública”, coinciden diversas entidades. Las razones son técnicas. La planta de Chilpina construida en 1 961 no es la misma. “Entonces trataba un caudal de aguas servidas de 330 lps (litros por segundo), hoy sólo trata un caudal de 130 a 125 lps”, explica el Ing. Omar Gallegos Jara, director de Ingeniería Química de la UNSA. El 90% de aguas servidas van directamente al Chili. Parte de la solución se traduce en definitiva en la construcción de una nueva planta de tratamiento de aguas servidas.

El paseo
Pedrito aún no comprende cómo se contamina el Chili. Así que con el permiso de su mamá, lo llevamos al lugar de los hechos. A la altura de la I.E. Juana Cervantes ingresamos. La emoción por la aventurilla que en principio tuvo, en dos segundos se transformó en una actitud silente. Luego de mirar detenidamente al río, nos dijo con tono exigente: “Huele mal, los mosquitos me están picando. Aquí no hay ni siquiera sapos. ¡Vámonos ya por favor! Le diré a mi mamá que hierba las verduras si de verdad las riegan con esta agua. ¿Pero es que nadie hace nada por descontaminar al río?”. En ese momento, su voz se tradujo en la voz de miles de niños que no tienen la oportunidad de reclamar y de pedir a los mayores que rectifique sus errores. De que cumplan su papel de salvar al Chili y salvar a la humanidad. Pedrito ya aportó con su voz. ¿Cuál será el siguiente aporte antes que sea demasiado tarde?

PERIODISMO AMBIENTAL

“El periodismo ambiental es el tratamiento a través de los medios de comunicación de los temas relacionados con el medio ambiente”, (Bacchetta, 2000: 18).

Para Hernán, es una rama del periodismo científico, porque trata de fenómenos y problemas de la naturaleza, incluidos los seres humanos, donde se interpreta las ciencias físicas, químicas, biológicas, etc.

Es un tipo de comunicación especializada que requiere una preparación específica, debido a la variedad de conocimientos que adquiriere y que le exige el dominio de informaciones y teorías diversas, desde las físicas y naturales, hasta las sociales y culturales, (Bacchetta, http://goo.gl/Uasa4z–Red de Comunicación Ambiental de América Latina y el Caribe/: El periodismo ambiental).

El Periodista Ambiental

El periodista ambiental es un profesional de la comunicación, especializado y conocedor de todo lo relacionado con el medio ambiente, (Sorhuet Gelós, http://goo.gl/Lxxpmi: El mediador social de este siglo).


Es un divulgador especializado en: salud ambiental urbana o rural. “En temas de conservación como biodiversidad o bosques, recursos naturales, como protección de acuíferos o ríos; asuntos globales como el cambio climático o los agujeros en la capa de ozono; economía y ambiente, como el impacto de los mercados regionales en los ecosistemas y otros temas”, (Garza Almanza, http://goo.gl/WxhnNr: Comunicación Ambiental).


El periodista ambiental es el que maneja conocimientos científicos, tecnológicos y del medio ambiente. “Profundiza según su capacidad en las implicancias políticas, culturales, sociales y éticas”, (Hernán Sorhuet Gelós, http://goo.gl/DXIfO0:Mediador social).

El periodista ambiental “transmite información analizada que influye en los demás”. Su misión pedagógica y crítica, consiste en generar debate, presentando las diferentes opiniones para promover la participación de la comunidad, (Del Alba, http://goo.gl/uXi03z: Periodismo y Conciencia Ambiental).


Historia del Periodismo Ambiental
Fueron censurados y perseguidos. Aún así nadie pudo callarlos en su misión. La necesidad de que alguien registre el deterioro del planeta, recayó en los hombres que hoy conocemos como periodistas ambientales. Nadie da cuenta de su inicio. No existen fechas exactas, sólo referencias. Para José Alvarado y Patricia Cardon(
http://goo.gl/06VBD0: ¿Periodismo de ficción o periodismo ambiental?) es un oficio muy reciente que tiene una historia de veinte años. Para Bacchetta (2 000: 19), es un fenómeno reciente, de no más de treinta años. Se dice que los primeros periodistas ambientales, se agruparon en organizaciones y gremios, (Bacchetta, http://goo.gl/VYkBJz:RedCale –Red de Comunicación Ambiental de América Latina y el Caribe/El periodismo ambiental). Exigían atención.

La “Journalistes-Ecrivains Pour la Nature et l’Ecologie” (JNE), surgida en Francia, en 1 969, fue tal vez la primera asociación de periodistas especializados en medio ambiente, (Bacchetta, http://goo.gl/cgCY0d:RedCale –Red de Comunicación Ambiental de América Latina y el Caribe/El periodismo ambiental). Pero su necesidad no fue simplemente asociarse, tal como ocurrió en los Estados Unidos, donde se conoce de los primeros movimientos “ecologistas” surgidos en el seno de las universidades en un ámbito pacifista de libertad sexual y de acercamiento a la naturaleza, en plena década de los sesenta.

Su primer objetivo fue acercarse a los medios de comunicación. “Hacían comunicados y los distribuían personalmente en las redacciones de los periódicos por medio de sus contactos. Así, los medios se interesaron por los temas ambientales”, (Ulloa (1 984) citado por Montaño, http://goo.gl/u1kndE.html:Revista de Comunicación Social).

En 1 969, millones de norteamericanos de clase media, huyeron del centro de las ciudades en busca de una nueva vida en lugares tranquilos. Pero la realidad fue otra. Se encontraron con que les seguían la contaminación y los congestionamientos. Estos ciudadanos formaron el primer núcleo de demanda de información sobre contaminantes y contaminadores. Esta es la referencia por la que el interés del público por los asuntos relacionados con el medio ambiente comenzó entre la década de los sesenta y setenta, (Montaño, http://goo.gl/t3QW7X:RevistadeComunicaciónSocial).

En ese tiempo la destrucción de los hábitats naturales y la degradación de la calidad ambiental, empiezan a considerarse como problemas sociales, (Libro Blanco de la Educación Ambiental: http://goo.gl/JVAvs1). Posteriormente, este interés decayó. Pero en los noventa volvió a resurgir como otros temas, siendo el núcleo de partida en los Estados Unidos, país donde se dejaron ver los primeros efectos del desarrollismo.

Para Artola Gonzáles, su historia tiene otro inicio: La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano, denominada Cumbre de Estocolmo, realizada en 1 972. Más de mil periodistas se dieron cita para relatar lo que en aquel momento sucedió en relación al ambiente. Un hito importante se produjo en 1 980. La revista Time publicó en su portada una foto del planeta indicando que era “el personaje del año”. A partir de ahí surge un periodismo ambiental basado en las catástrofes ecológicas, como la contaminación al mar producida por la Guerra del Golfo en 1 991. En el evento oficial de la Cumbre de la Tierra realizada en Brasil en 1 992, se creó una red mundial de periodistas ambientales, propuesta en la reunión “Prensa, Medio Ambiente y Desarrollo”, consolidando a la especialidad.


Un año después, en un encuentro de periodistas efectuado en Dresden, Alemania, se creó la Federación Internacional de Periodistas Ambientales (IFEJ- sigla en inglés). Desde entonces la IFEJ se reúne de forma regular y participa en diferentes proyectos, como el apoyo al Premio de Reportaje sobre Biodiversidad de Conservación Internacional, en el que también colabora el Centro Internacional de Periodistas Ambientales (ICFJ), (María Artola González, http://goo.gl/4Vtbdi: Apoyando el Periodismo Ambiental).

Características del Periodista Ambiental


– Tiene conciencia de porqué y para qué debe publicar tal o cual información.

– Es un “periodismo de investigación y de profundidad”, porque va más allá de la noticia del momento. Su pregunta más importante es: ¿Por qué?, (Bacchetta, http://goo.gl/feHOcr: Perfil del periodista ambiental).

– Es un periodismo pedagógico, ya que “la mayoría no posee la preparación suficiente para entender los diversos aspectos de los problemas ambientales”, pero sin subestimar su inteligencia.

– Mira al futuro y previene de lo que pueda ocurrir, (Sorhuet Gelós, http://goo.gl/40ioPm: El mediador social de este siglo).

– Ayuda a las personas a comprender el consumismo actual, la falta de equidad y el derroche de recursos. Reorienta su conducta personal y grupal.

– Es crítico, analista y oidor de argumentos. Es un mediador social y trabaja con responsabilidad, teniendo conciencia de los hechos.

– Se pregunta: ¿Logré mi objetivo?, ¿por qué fracasé con mi trabajo? y ¿por qué no llegué a mi público?

– Su visión es de conjunto sin aislar las partes involucradas.

– En un fenómeno ambiental crítico, el periodista encuentra cuáles fueron las acciones previas, los actores y puntos de vista controvertidos, (Bachetta, http://goo.gl/8Z4DP3: Perfil del periodista ambiental).

– Se ocupa de temas de actualidad, analiza los efectos relacionados a la intervención de la naturaleza y el medio ambiente, según Lezamiz (1 997) citado por el especialista en medio ambiente, Montaño(http://goo.gl/LA3tI1:Revista de Comunicación Social).

– Comprende que el tema ambiental, se inicia a partir de su vinculación con otros aspectos altamente sensibles en las personas: su salud, (Alarcón,http://goo.gl/hdAU5E: Actores Políticos y Conciencia Ambiental en el Perú).

– “Considera los efectos de la actividad humana, desde la ciencia y la tecnología en particular, sobre el planeta y la humanidad”, (Bacchetta, 2000: 18).

Funciones del Periodista Ambiental en la sociedad
– Indaga el origen, las causas de una determinada situación, brindando al lector los elementos que le permitan entender cuál es la historia, cuál es el origen y la evolución del fenómeno ambiental. Para ello identifica a los diferentes factores y protagonistas que intervienen en dicho fenómeno, cuál fue y es su influencia actual y en el futuro, (http://goo.gl/c7589S: Perfil del periodista ambiental) .

– No sólo debe denunciar y alarmar, sino convertir al periodismo ambiental en un canal de educación informal, practicando así un periodismo formativo e informativo, (José Alvarado y Patricia Cardona, http://goo.gl/u8dZFn: ¿Periodismo de ficción o periodismo ambiental?).

– Informa al ciudadano proporcionando material para su conciencia, para sus acciones cotidianas, ya que sólo si logra organizarlos hará que resuelvan sus problemas ambientales y decidan sobre su forma de vida sobre la Tierra.

– Exige a los funcionarios transparencia frente a los problemas ambientales, porque tienen el poder de transformar hábitos de vida.

– Analiza cómo el fenómeno ambiental se relaciona con las políticas, la cultural, ética y otros factores que va descubriendo, (Bacchetta, (http://goo.gl/2cJDYR: RedCale –Red de Comunicación Ambiental de América Latina y el Caribe/El periodismo ambiental).

– Promueve la participación de la ciudadanía y no sólo produce mensajes, traduciendo razonamientos científicos en ideas sencillas, convirtiéndose en un mediador analítico entre el medio ambiente y la sociedad, (Hernán Sorhuet Gelós, http://goo.gl/V7AvBD: El mediador social de este siglo).

– Relaciona temas generales, adaptándolos lo más posible a realidad local con lógica.

– Trabaja con honestidad, que lo conducirá al acercamiento de la verdad.

Principal función: Concienciar

La conciencia ambiental es el “conocimiento y la actitud positiva hacia los asuntos ambientales, importante para la sociedad porque determina sus posibilidades de desarrollo material, social y tecnológico”, (Bravo Alarcón, http://goo.gl/999v11: Actores Políticos y Conciencia Ambiental en el Perú). Consiste en formar y despertar conciencia ambiental. Ayuda a los grupos sociales a que adquieran una mayor sensibilidad y conocimiento del ambiente en general y de sus problemas, fomentando la responsabilidad crítica de la ciudadanía y desarrollando en ella actitudes para que adquieran valores e interés por el ambiente, según Tréllez (1 995), citado por David Solano (http://goo.gl/PYc0Lh: Comunicación y generación de conciencia ambiental).

En la Conferencia Internacional sobre Educación Ambiental de 1 975, efectuada en la entonces Yugoslavia, se elaboró el documento conocido como La Carta de Belgrado, donde se aclara la noción de conciencia ambiental: “Conseguir que la población sea consciente y esté preocupada por el ambiente. Que posea los conocimientos, capacidad, mentalidad, motivaciones y el sentido de la responsabilidad que le permitan trabajar individual y colectivamente para resolver los problemas actuales e impedir que surjan otros nuevos”. La conciencia de la población organizada es la única vía. “No hay gobierno ni dinero en el mundo que pueda acabar con la problemática ambiental sin que antes se consolide el principio anterior”, (Patricia, http://goo.gl/juv1rF: ¿Periodismo de ficción o periodismo ambiental?).

Ser conciente según los autores del libro Educación Ambiental (1 997: 47) significa que la persona “sabe que pertenece a un mundo natural y humano y que su supervivencia depende de su forma de vivir y de actuar”. La conciencia tiene tres niveles: conocimientos, actitudes y acción. El periodista ambiental deberá llegar al primer nivel de la conciencia: La generación de conocimiento, (David Solano, http://goo.gl/7Y56lk: Comunicación y generación de conciencia ambiental). Fagothey, (1 973: 37) dice que la conciencia “es juzgar acerca de la bondad o maldad de nuestros propios actos. Se pregunta: ¿Qué es lo que debo hacer aquí y ahora en esta situación concreta?”. Enfatiza que la conciencia puede equivocarse y formar juicios morales erróneos.

Para David Solano, Gerente de Educación Ambiental del Consejo Nacional del Ambiente, los periódicos se dedican a denunciar hechos sin profundizar en soluciones. Por lo tanto no se llega a difundir conciencia ambiental. Una de las formas de generar conciencia ambiental, es hacer campañas motivacionales que se convierten en formativas, cuando además de informar sobre un tema ambiental, van más allá de ello y se proponen cambiar actitudes y comportamientos en la ciudadanía. La campaña es “un sistema de exponer información que moviliza, impacta a los lectores y los convoca para el logro de un objetivo”, (Gargurevich, 1 978: 197).

“Si no existe interés por los temas ambientales, difícilmente se puede pensar en generar conciencia ambiental. El tema ambiental sufre el mal de los casos perdidos, del hecho consumado. Sólo cuando pasa una catástrofe recién se analiza qué se puede hacer”, sostiene Fernando Bravo Alarcón, docente de la Universidad Católica (http://goo.gl/3a45xz: Actores Políticos y Conciencia Ambiental en el Perú). La educación ambiental esta ligada en el proceso de concienciar a las personas que promueve la relación de la sociedad con su entorno.

“La educación ambiental es un proceso permanente en el cual los individuos aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que les capacite para actuar individual y colectivamente, en la resolución de problemas ambientales presentes y futuros”, (Libro Blanco de la Educación Ambiental http://goo.gl/DrKviK). Sobre el tema, es necesario señalar que para Alarcón, (http://goo.gl/wyiYg5: Actores Políticos y Conciencia Ambiental en el Perú), incentivar la conciencia ambiental es importante por:

• La formación de una red de presión pública capaz de obligar a los gobiernos, las empresas y demás actores involucrados a otorgar la importancia que merecen los temas ambientales.

• Habría mayores posibilidades de reconocer y abandonar prácticas, hábitos y tecnologías de riesgo degradante, así como buscar respuestas y soluciones a la problemática ambiental. Con la persistencia de una transitoria conciencia ambiental, se continuaría reproduciendo estructuras sociales, productivas, culturales y tecnológicas, sin advertir los peligros que ello implica.

• Facilitaría el ahorro de recursos económicos, naturales y energéticos, en razón de que se evitarían los enormes costos económicos que significa invertir en programas y acciones de recuperación de entornos ya degradados, cuando se pudo actuar con anticipación a partir de una visión preventiva. Los recursos que se ahorren podrían dirigirse hacia otros rubros o sectores.

• La población bien informada, concientizada y educada sobre la necesidad de un ambiente saludable, será capaz de demandar la necesidad de políticas de desarrollo en las que el crecimiento económico y la conservación ambiental no sean temas secundarios.

Mientras se defiende esta posición, existe otra.”La función del periodismo es informar y no generar conciencia. Ese rol le compete a la escuela y a la familia”, argumenta Laura Rocha, periodista del diario La Nación, miembro de la Asociación Argentina de Periodistas Ambientales (AAP), (http://comambiental.blogspot.com/2006/09/quin-es-quin-en-la comunicacion.html: Quién es Quién en la Comunicación Ambiental). Sin embargo, la posición de Laura Rocha no justifica que los periodistas ambientales tengan que bajar la guardia y no cumplir la función de concienciar. El diario, es uno de los medios que permite reforzar la conciencia de las personas impartida en la familia y en la propia sociedad. Por lo tanto su rol es determinante.

Proceso de la Comunicación en los temas ambientales

Sánchez (1 997: 18) explica que la información es el “proceso de producción y la transmisión de los mensajes”. La comunicación es la situación posterior al proceso, donde los “mensajes son compartidos”. A través de la información, el periodista “da a conocer los hechos, situaciones o procesos haciéndolos llegar al público de forma comprensible. Su fin es conseguir una actitud, provocar una reacción en los receptores. Posibilita la re-alimentación y la respuesta ciudadana constructiva”, (Libro Blanco de la Educación Ambiental http://goo.gl/Fe1lWv). La participación es el “proceso de compartir decisiones sobre los asuntos que afectan a la vida personal y de la comunidad en la que vive”, (Libro Blanco de Educación Ambiental). Para inducir a la acción, el periodista debe entrar en la emoción del receptor, que en cierto modo puede fascinar o doler, pero finalmente debe apelar a la sensibilidad, a lo más noble de la condición humana, (Patricia Cardona, http://goo.gl/nVw5lF: ¿Periodismo de ficción o periodismo ambiental?), “El dato frío y distante no conmueve a nadie, no genera movimiento, donde persiste una indiferencia marcada”.

El otro extremo sería: El “amarillismo escandaloso” que según la especialista se transitaría por un periodo de saturación debido a la violencia exacerbada en todos los ámbitos de la vida, como es que se trabaja la noticia desde este punto de vista. El periodista debe cambiar su lenguaje. Debe humanizarlo, personalizarlo, acompañándolo de aspectos cotidianos, prácticos y sobre todo, de investigación real en el proceso de comunicación. Cuando trata noticias ambientales debe aprender a acercarse a los especialistas. Si trabaja con la terminología difícil de los especialistas, la comunicación podría convertirse en un punto de conflicto y no de encuentro. Para Hernán Sorhuet Gelós (http://www.redcalc.org/leer.php/36: El mediador social de este siglo) las personas emplean más del 70% de su actividad comunicándose ya sea hablando, leyendo, escribiendo, etc. Enfatiza que la comunicación es el acto de “compartir significados”. Cuando se envía un mensaje, se proyecta un producto humano encodificado. “Utiliza un código, basado en símbolos y en una determinada forma de usarlos”.

Es importante que las palabras utilizadas tengan el mismo significado para ambas personas, de lo contrario la comunicación fallará. Según Sorhuet, los significados no están en los mensajes, sino en las personas y se aprenden, por lo que la comunicación no consiste en la transmisión de mensajes, sino de significados. La comunicación debe influir a un sujeto o grupo de sujetos. Hernán Sorhuet, explica que esta información “supone un cambio, entendido como una actitud crítica o favorable a la información recibida”. Por lo que la comunicación es un proceso participativo, de comprensión mutua y multidireccional.

En el proceso de comunicación, según Hernán Sorhuet Gelós, (http://goo.gl/2c31w5: El mediador social de este siglo), el periodista debe interpretar y contextualizar el hecho. Ello ayuda a comprender los temas ambientales. Debe extremar su capacidad de síntesis y de descodificación de mensajes, para recodificarlos en el lenguaje de la persona común. Si no atiende a las características de su público, el mensaje no será comprendido. El mensaje ambiental debe involucrar los intereses del receptor. “Si se quiere cambios de comportamiento, la gente debe captar que el problema planteado tiene efectos en términos de costo-beneficios sobre sus vidas”. La posición de Victoriano Garza Almanza, es que el periodista ambiental debe conocer y manejar algunos elementos de las ciencias ambientales. “Discernir entre un montón de información cuál se refiere al ambiente y cuál no. Debe trasladar el caos técnico a lenguaje común para hacerlo accesible al público”. 

En el proceso de comunicación debe tener en cuenta las formas cómo la información transmitida puede transformarse en hechos. Cambiando la queja por la propuesta de acción, buscando las fuentes de información adecuadas. La forma de transmitir los mensajes, depende en gran medida del público objetivo. Se debe conocer primero a quien se quiere impactar y qué piensa sobre el tema antes de ejecutar una campaña o un proceso de comunicación, (Solano, http://goo.gl/kdo4GN: Comunicación y generación de conciencia ambiental).

La primera visita (video)

Todo tiene un inicio y aquel 16 de setiembre que viajé por primera vez a la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca como parte de un curso de capacitación para periodistas, pensé en voz alta: “ojalá algún día pueda trabajar aquí” y créanme no busqué quizá este camino pero fue tan fuerte mi deseo que así fue. 
Este es el primer reportaje. El inicio de exploraciones. El nuevo camino para conocer y contar lo aprendido. Para expandir aquella información que sólo llega a unos cuantos. Así va tomando forma Comunicando Naturaleza.